Cuellos de Botella en la industria naviera venezolana, ¿a qué se debe?
Es bien conocido por la industria mundial, que la navegación de carga global Como se ha se enfrenta a grandes desafíos por los efectos de la pandemia Covid-19, y en Venezuela la situación no es diferente, siendo incluso más fuertes por factores políticos.
¿A qué se debe esto?
Son varios los factores que están afectando a todas las empresas navieras, algunas con mayor o menor intensidad, algunos de ellos son:
- El cambio en los hábitos de vida y de consumo, generó una explosión de la demanda a partir del 2º semestre de 2020, extendiéndose hasta el 2021, especialmente en los comercios de Asia hacia el mundo.
- El gasto del consumidor año tras año cambió lentamente de bienes a servicios, sin embargo, en 2020 hubo el mayor cambio hacia los bienes.
- Las terminales portuarias están operando al límite de su capacidad y actualmente son el principal “cuello de botella”.
- Este inesperado incremento está generando, además de congestión en las terminales, escasez de contenedores y falta de espacio en los barcos.
¿Cuáles son las consecuencias?
- Las terminales enfrentan dificultades para hacer frente a un aumento del 20% en volumen, principalmente por la restricción de mano de obra, motivada por los períodos de cuarentena impuestos por las autoridades sanitarias de varios países a raíz de la pandemia Covid-19
- Terminales portuarias congestionadas, que afectan la productividad operativa
- Falta de transportistas
- Condiciones climáticas adversas
- Congestión en los servicios de navegación feeder y consecuentemente retrasos en los horarios que involucran el transbordo de contenedores
- Muchos barcos necesitan esperar hasta 7 días para atracar y operar en algunos de los principales puertos
- Las omisiones de recalada en algunos puertos son necesarias para minimizar las demoras en los horarios para el bien colectivo
- Los retrasos en los horarios de los buques, motivados por factores ajenos al control del transportista marítimo, se han vuelto más frecuentes;
- Retrasos en operaciones relacionadas con el transporte terrestre
- Retrasos en el ciclo de contenedores para liberación y devolución
- Aumento del tiempo de tránsito de los envíos.
A pesar de que las empresas navieras buscan alternativas día a día, las industrias se ven obligadas a buscar sus proveedores en países más cercanos al origen